Este estudio global sobre protección de defensores/as de derechos humanos se presenta en un volúmen, bajo el título general de “Protección de Defensores de derechos humanos: buenas prácticas y lecciones a partir de la experiencia”, dividido en dos partes. En la parte I, subtitulada “Legislación, políticas nacionales y oficinas para defensores”, analizamos los aspectos normativos y estructurales de estas iniciativas de protección. En esta segunda parte, “Los programas de protección de defensores/as”, analizaremos los aspectos prácticos de los programas de protección: qué medidas incluyen, cómo están estructuradas y qué resultados ofrecen. Nos centraremos en los programas de protección analizados, los gubernamentales de Brasil, Guatemala y Colombia.
Como ya se ha observado en la Parte I las Unidades de Defensores/as (sean gubernamentales, estatales o no gubernamentales) trabajan la protección a defensores de manera muy variada, con distintas ópticas, objetivos y presupuestos; e insertadas en estructuras o coordinaciones de organizaciones muy diferentes. Sin embargo, todos ellos tienen en común que realizan su trabajo de protección amparadas por el artículo 18 de la Declaración de la ONU sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos; en ella se señala que:
1. Toda persona tiene deberes respecto de la comunidad y dentro de ella, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. A los individuos, los grupos, las instituciones y las organizaciones no gubernamentales les corresponde una importante función y una responsabilidad en la protección de la democracia, la promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales y la contribución al fomento y progreso de las sociedades, instituciones y procesos democráticos.
3. Análogamente, les corresponde el importante papel y responsabilidad de contribuir, como sea pertinente, a la promoción del derecho de toda persona a un orden social e internacional en el que los derechos y libertades enunciados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros instrumentos de derechos humanos puedan tener una aplicación plena.
Aunque las Unidades de defensores son diferentes entre sí, en esta segunda parte del estudio queremos abordar su trabajo manteniendo un punto de vista general, que pueda ser aplicado a cualquiera de los tipos de unidades, bajo el denominador común de su principal objetivo de trabajo (la protección). Habiendo estudiado el trabajo de las diferentes Unidades, creemos que este enfoque mixto permite orientarse mejor hacia dicha protección. Por otra parte, destacaremos las principales diferencias observadas siempre que sea necesario. Para simplificar el texto, nos referiremos habitualmente a “programas de protección” o simplemente “programas.” Para mayor detalle, en los anexos a este volumen figuran los textos relevantes de los programas de protección analizados.

Investigación y texto de Enrique Eguren Fernández y María Martín Quintana

 

Puedes descargar los contenidos en los links que aparecen a continuación:

Capítulo 1: Aspectos generales de la relación y respuesta de protección

Capitulo 2: La admisión al programa de protección

Capítulo 3: El análisis de riesgo en los programas de protección de defensores

Capítulo 4: Las medidas de protección de los programas: características y duración

Capítulo 5: Las medidas de protección: catálogo y análisis

Capítulo 6: El conjunto de la respuesta de protección